jueves, 20 de diciembre de 2012

Receta básica de galletas

Empiezas a amasar y ya sabes que cuando metas la masa en el horno, tendrás que cerrar la ventana, por que ese olor... ese olor hará que todos los vecinos vengan con la excusa de pedir sal...

Metes la masa en el horno y empiezas a escuchar como tus perros y tu gato intentan abrir la puerta con la pata.

De repente, te imaginas una especie de apocalipsis zombie provocada por tus galletas y no sabes si lo que haces es pecado.

Lo bueno de esta receta
es que admite un poco de improvisación y crear a partir de ella texturas y sabores diferentes. Si no te manejas aún bien con las masas, esta receta es perfecta. Además no necesitas ningún ingrediente fuera de lo común ni utensilios especiales, no necesitas ni cortapastas!!

Ingredientes
100 grs de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
150 grs de azúcar moreno 
200 grs de harina normal de repostería
1 huevo mediano a temperatura ambiente
1 cucharadita de azúcar glass
1 pizca de sal
1 cucharadita de levadura en polvo
Unas gotas de esencia de vainilla
Yo además he añadido una puntita de canela, otra de jengibre, nuez moscada y clavo. Solo la puntita de una cucharilla y en cantidades iguales. El resultado es más que recomendable, el olor es absolutamente hipnótico y el sabor... ñam
Así se hace
Antes de empezar precalentamos el horno a 180º.
En un bol y con la ayuda de un tenedor, ablandamos la mantequilla hasta hacerla manejable, cuando empiece a ablandarse incorporamos el azúcar moreno y seguimos trabajando con el tenedor, hasta que se haga una pasta mas o menos uniforme, añadimos el huevo y la esencia de vainilla. Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes estén integrados.
Añadimos las especias si es que las vamos a usar, mejor si las tamizamos (puedes hacerlo con un colador de malla fina). Mezclamos y tamizamos la harina junto a la levadura y le damos el toquecito de sal.
Trabajamos bien con el tenedor la masa y cuando esté homogénea, sacamos del cuenco y amasamos a mano hasta que la masa esté lisa y brillante. Evita enharinar la superficie de trabajo, solo sirve para añadir harina extra a nuestras galletas y hacer una masa excesivamente pesada, la mantequilla que lleva la receta evitará que se pegue.
Preparamos la bandeja de horno cubierta por papel de hornear, si tienes cortapastas puedes extender la masa con un grosor de un centímetro aproximadamente.
Si no tienes cortapastas, vas cogiendo bolitas de masa, y aplastándolas con las manos o con un tenedor para hacer marcas que además quedan muy resultonas. No manosees excesivamente la masa o las galletas quedarán demasiado compactas. 
Puedes espolvorearlas con un poco de azúcar moreno, quedarán geniales.
Cuando tengamos todas las galletas formadas y sobre nuestra bandeja, las ponemos en el horno 12 minutos, como hay hornos mentirosillos que hornean a menos o a mas temperatura de la que indica el termostato, debemos vigilarlas desde el minuto 10.
Sacamos la bandeja y esperamos dos minutos a que se enfríen un poco, y las pasamos con la ayuda de una espátula a una rejilla (la del horno sobre la encimera vale), para que se acaben de enfriar.
Una vez bien frías, las metemos en una lata para galletas o un tupper. A los dos o tres días están aun mas buenas, si es que no os la coméis antes.

Buen provecho!!

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